Rafa Nadal jugará la final del torneo balear contra Carlos Moyà
El manacorí disputó ayer en Mallorca su primer partido en siete meses en su superficie favorita. Apenas ha tenido contacto con ella
Estuvo una semana de reposo total. El pie izquierdo, ese que tantos quebraderos de cabeza le ha provocado en los últimos dos años, necesitaba un respiro después de casi un año –con el único interludio de la Copa Davis en septiembre pasado– sin pisar la tierra batida. Pero Rafa Nadal ha vuelto por fin a su superficie favorita y mañana viajará ya hacia Montecarlo donde, a partir del lunes, afronta un maratón: la defensa de los 2.300 puntos que ganó el año pasado con sus victorias en Mónaco, Barcelona, Roma y Roland Garros.
Nadal quiere llegar a Montecarlo “con confianza”. El Illes Balears, torneo que reúne al manacorí con Carlos Moyà, David Nalbandian y Nikolay Davydenko, es su preparación. Hoy disputará la ‘final soñada’ ante el otro mallorquín, Moyà, después de vencer ayer a Nalbandian (7-6 y 6-3). Dos partidos ante rivales que pueden darle ritmo de cara a lo que se avecina.
Volvió a pisar las pistas el viernes pasado “entrenando suavemente”, explica su tío y entrenador, Toni. No fue hasta el martes que le imprimió un ritmo mayor, que se irá incrementando, pero las sensaciones fueron, de entrada, bastante malas. Aunque “no es nada que no esperase. Pasa cada año. Las distancias son difíciles y la forma de correr aquí es distinta”, reconoció. Y es que ocho meses alejado de la arcilla roja los nota cualquiera. Incluso el mejor jugador del mundo sobre tierra batida, calificación que certifican su récord de 62 victorias consecutivas. El manacorí, cauto, apunta que “lo que no puede ser es que gane tres años seguidos los mismos torneos. No lo ha hecho nadie en la historia así que lo normal es que pierda algún día”.
La gira americana de Indian Wells y Miami, pese al contratiempo del pie, resultó positiva. “Jugó muy bien y recuperó sus mejores sensaciones. Eso era lo más importante”, señaló Toni Nadal. Unas sensaciones que necesita a partir del lunes. Pero Rafa no se estresa, no quiere ponerse más presión de la necesaria antes de llegar a Montecarlo. ¿Llegará al cien por cien? “Ya lo sabré el lunes pero es complicado”, confiesa. “El primer partido en un torneo es siempre difícil y ahora estamos hablando, además, de un cambio de superficie. El año pasado jugué muy mal los tres primeros partidos, fue a partir de ese momento que empecé a jugar mejor. En estos primeros días, dependes un poco de la suerte (una suerte que no conocerá hasta que esté entrenándose ya en las pistas del Montecarlo Country Club)”.
¿Cómo encarará entonces estos primeros compases de la tierra batida en la que todos los ojos estarán puestos en él? Con la humildad que le caracteriza: “Simplemente debes saber y aceptar que no estarás a un gran nivel. Hay que luchar y pasar esos primeros dos días”, apunta. Su deseo para los próximos meses es “jugar lo mejor posible y sentir que estoy haciéndolo bien”. Los resultados, aunque importantes, no ocupan el primer lugar en su lista de preferencias aunque, por el rabillo del ojo, Nadal no puede evitar seguir pensando en eso que tanto le gusta: los puntos. Y, tras París, espera tener asegurada su clasificación para el Masters.
Commentaires