Federer-Nadal y Ferrer-Roddick, semifinales en Shanghai

MADRID.- El número uno del mundo, Roger Federer, se enfrentará a su inmediato perseguidor en el ranking ATP, Rafael Nadal, en las semifinales del Masters de Shanghai después de vencer (6-4, 6-2) a Andy Roddick. El norteamericano, por su parte, se jugará con David Ferrer el otro puesto en la final del domingo. [Narración] [Imágenes]
Sólo un 'ser superior' tiene la facultad de poder elegir a sus rivales. Más que evitar al inspiradísimo David Ferrer, Federer buscó ganar en dos sets a Roddick para ser primero del Grupo Rojo y disputar las semifinales ante Nadal, posiblemente, el tenista que más opciones tiene de vencerle. La razón: la final es a cinco sets y las 'semis' sólo a tres. El suizo llega en la reserva y no le vendría nada bien tener al de Manacor enfrente el domingo.
Andy Roddick, como reconoció después de ganar a González, no pensaba más que en "ganar a Federer" y no en el cruce. Su cara desde el tercer juego, cuando Roger le quebró su saque, es el espejo de que era así, pero una vez más, y ya van 15 en 16 enfrentamientos, el norteamericano fue barrido de la pista por el sublime juego de su oponente.
El partido tuvo poca historia. Federer insuperable con su servicio y Roddick desquiciado con el suyo. 'A-Rod' sacaba con la importencia de quien se sabe perdedor desde antes de empezar. Si le salía bien, el punto era suyo, pero como Federer le adivinara o tuviera que jugar con segundos saques, ya no había nada que hacer. El número uno le jugó profundo en todo momento, intentando alargar los puntos. Andy se limitaba a devolver como podía y, casi siempre, acababa fallando.
Federer quebró el servicio de Roddick tres veces, una en el primer set y dos en el segundo. Eso, unido a su espectacular registro de 33 golpes ganadores, fue demasiado para el número cinco del mundo. Frustrado, la rabia pudo con él en el tramo final del partido. Se entiende, ya que el 'ogro' no levantó el pistón y luchó por cada bola como si se fuera a acabar el mundo. Es cierto que hay que ser profesional siempre, pero hay casos en los que no es necesario humillar al adversario para ganar un punto.
Las semifinales se presentan impredecibles. Federer y Ferrer, como primeros de sus grupos, parecen partir con ventaja, pero Nadal y un herido Roddick pueden perfectamente ganar y jugar la final.
Quizá sorprende que no esté entre los cuatro mejores del torneo Novak Djokovic, pero Ferrer y Roddick ha demostrado ser también Maestros del tenis. En un principio no eran de los que más contaban en las quinielas, de hecho, el de Nebraska estuvo a punto de no poder competir, pero uno de ellos se va a colar en la final. Veremos si se impone el servicio del americano o el resto del alicantino.
El choque entre Nadal y Federer será el último de la temporada entre, sin lugar a dudas, los dos mejores jugadores del mundo. En las cuatro veces en que se han encontrado este año (siempre en finales), dos victorias para cada uno, el suizo ganó en Wimbledon y Hamburgo y el español en Roland Garros y Montecarlo. Hace exactamente un año, desde el Masters de 2006, que no se enfrentan en pista dura. La tierra y la hierba fueron los jueces de una guerra que no tiene pinta de acabar en los próximos años.






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